¿Consumes CBD para mejorar tu salud y bienestar? Si es así, no estás solo. Se estima que el mercado europeo de CBD genera más de 500 millones al año, y un público totalmente nuevo está aprendiendo a apreciar las cualidades medicinales de la planta del cannabis (sin el efecto psicoactivo que causa el THC).

Pero ¿sabes realmente de dónde proviene el CBD que consumes? Como consecuencia de la explosión que ha sufrido recientemente, el mercado de CBD ha crecido sin regulación alguna. El resultado es una multitud de empresas vendiendo productos de CBD de dudosa efectividad. Sin duda, esto supone un serio problema para los consumidores, especialmente para los usuarios médicos. 

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Actualmente es muy fácil para una empresa empezar a vender CBD en el ámbito de la salud y el bienestar pero ¿quién revisa que el producto que están vendiendo es realmente confiable? Personas como Guy Coxall de Trust Canna, una organización de UK que provee un certificado a productos cannábicos, el cual garantiza que el producto es seguro, legal y que realmente es lo que dicen que es. 

Trabajando con la conformidad de productos, Guy ha visto numerosos ejemplos de productos fraudulentos en el mercado: algunos productos pueden contener hasta un 50% de CBD, mientras en otros no haber ni rastro de la molécula. Cada vez hay más informes de aceites con aislados de mala calidad originarios de China o Europa del Este donde el cannabis ha sido cultivado con muchos químicos.

La planta de cannabis tiene un gran potencial fitorremediador, lo que significa que absorbe los metales pesados y las toxinas: esta es la razón por la cual se cultivó alrededor de Chernobyl después del desastre nuclear, con el propósito de ayudar a la desintoxicación del suelo. “Obviamente, si tu materia prima está contaminada, el extracto que producirá contendrá toxinas.”, explica Guy, “y esto es potencialmente peligroso para los pacientes médicos que ya tienen un sistema inmune afectado.”

¿De dónde proviene el aceite de CBD?

En el caso de los productos de CBD para la salud, el proceso comienza con un extracto crudo de la planta. La mayor parte de la industria usa un extracto básico de la planta obtenido mediante una extracción con CO2 supercrítico. Esto generará un producto bastante denso que no sabe muy bien pero que posee el espectro completo de cannabinoides, terpenos y flavonoides de la planta.

Con tal de solventar la cuestión del sabor, algunas empresas someten el extracto crudo de CBD a otro proceso conocido como hibernación (extracción en frío) o a un proceso de destilación para eliminar aquello que no les interesa de la planta como la clorofila o los lípidos, sin afectar a los terpenos del extracto de CBD.

Debido a que la marihuana muchas veces contiene un perfil de terpenos pobre, algunas empresas están llevando el aceite de CBD a otro nivel añadiendo terpenos para producir distintos efectos. Por ejemplo, el mirceno y el linalool pueden añadirse para generar más relajación (estos terpenos están asociados al efecto de “apalanque” o “couch lock” propio de las índicas); el limoneno y el pineno, que se encuentran en mayor cantidad en variedades sativas, para lograr un pequeño estímulo creativo. 

¿Por qué utilizar CBD para la salud y el bienestar?

El CBD se presenta muchas veces como un “remedio milagroso” para mejorar el bienestar, y la prensa no hace más que reforzar tal mito. Para entender cómo realmente puede beneficiarse nuestra salud de tomar CBD, debemos echar un vistazo al sistema endocannabinoide, el cual, sorprendentemente, no fue descubierto hasta el año 1990.

Todos los mamíferos tienen un sistema endocannabinoide, que mantiene el cuerpo en estado de equilibrio homeostático (es decir, es resistente a cambios bruscos negativos para el organismo). Inevitablemente, nuestro sistema endocannabinoide se ve afectado por el estilo de vida que llevamos. De este modo, nuestro equilibrio natural se ve impactado por factores, internos y externos, que pueden afectar el sistema endocannabinoide, como son el estrés, las lesiones, una mala dieta y la contaminación. Introducir de nuevo el CBD en la ecuación puede favorecer el funcionamiento de nuestro organismo.

¿Cuál es la dosis recomendada para el aceite de CBD?

Esta es un tema que crea mucha confusión en muchos usuarios. La proporción de CBD que contiene cada producto puede variar entre un 3% y un 20%, y también puede venir indicada en miligramos. Si bien los fabricantes recomiendan una dosis diaria, es importante reconocer la importancia de la individualidad de cada sistema endocannabinoide para encontrar nuestra dosis personal.

Guy Coxall hace esta recomendación: “Tómatelo en poca cantidad y poco a poco. Menos es más, especialmente para quienes usan el CBD para la ansiedad. El CBD puede producir un efecto bifásico, que significa que si tomas demasiado y con mucha rapidez, puede generar el efecto contrario. Lo ideal es empezar por 1 gota/día y aumentar la dosis semanalmente, hasta que cada usuario encuentre su propia dosis en relación al nivel de efectividad. Con respecto a los porcentajes, más fuerte no significa mejor. En mi experiencia, el consumidor medio encontrará su dosis óptima entre los 5 y los 20 mg por día.”

“Regulación” es una palabra cada vez más empleada en el sector cannábico, especialmente en sitios donde la legalización ha traído productos de cannabis a millones de personas (como, por ejemplo, en EUA o Canadá). Si bien la regulación puede ir contra los principios de la escena cannábica underground, una vez que la marihuana hace su incursión en el mainstream y atrae intereses comerciales, inevitablemente un puñado de nuevos jugadores entran al mercado, muchos de ellos con el ojo metido en el dinero y no en tu salud.

Hoy en día la regulación es la única forma de proteger de forma integral a la persona que está consumiendo estos productos de CBD, pensados para la salud y el bienestar. Así que si vas a usar CBD para tu salud, infórmate bien antes de adquirir nada. Mientras tanto, asegúrate de que compras a una fuente confiable y recuerda que no existe ninguna dosis que sea “talla única”.