autoflowers

Es primavera, la época del año cuando la naturaleza se empieza a llenar de sonidos de pájaros y otros animales, flores silvestres, ¡y cultivos de guerrilla! Para algunos amantes del cannabis, el cultivo de guerrilla es una necesidad, mientras que para otros supone un desafío emocionante. Pero la mayor parte de cultivadores estarán de acuerdo con que no existe nada tan dulce como el sabor de un cogollo cosechado en un “lugar secreto”.

A diferencia del cultivo doméstico, sembrar tus semillas en un terreno que no te pertenece supone un riesgo considerable. No obstante, con los cuidados adecuados (y un poco de suerte), un cultivo de cannabis de guerrilla puede brindar una buena recompensa. A lo largo de los años, Paradise Seeds ha conocido a muchos cultivadores de guerrilla, los cuales han compartido sus experiencias. Basándonos en esos testimonios, te traemos algunas cuestiones logísticas a tener en cuenta.

Cultivo de cannabis de guerrilla: localización, localización, localización

Si bien puede parecer que existen espacios donde cultivar por todos lados, encontrar el lugar adecuado es, en realidad, mucho más difícil de lo que puedas pensar. Un cultivador de guerrilla experimentado, tiene olfato para encontrar lugares adecuados en cualquier parte, y siempre está alerta para descubrir nuevos lugares. La localización elegida tiene que ser accesible pero al mismo tiempo apartada del tráfico de gente, y tener agua cerca.

Los cultivadores más experimentados planean su cultivo de guerrilla con un ojo en las temporadas: anticipándose a los cambios del entorno que traen consigo la primavera, el verano y el otoño. Esto significa encontrar un lugar donde no crezca demasiada vegetación, ya que esto podría privar a tus plantas de luz solar durante sus inicios. Por otro lado, evitaremos que nuestras plantas de cannabis queden al descubierto, expuestas a ojos de cualquiera, cuando llegue el otoño y esas hojas caigan. Por esta misma razón, los arbustos de bayas y los helechos sirven perfectamente para la ocultación.

En espacios urbanos, necesitaremos anticiparnos al uso del lugar cuando el buen tiempo llame a la gente a salir de casa (¡los descampados pueden ser una buena idea!; los parques y otros espacios públicos, definitivamente, no lo son) El tema del olor es también de extrema importancia, uno de los delatores más habituales en cultivos clandestinos urbanos, por lo que es clave evitar la proximidad a vías públicas así como la presencia de vecinos (ten en cuenta siempre la dirección del viento).

Los cultivadores de guerrilla urbanos tienden a apoyarse más en mecanismos de camuflaje, para que sus plantas se confundan con el entorno. De este modo, emplean técnicas como la poda apical o topping, el Low Stress Training y el super cropping, consiguiendo así plantas esculpidas y de baja estatura que pueden ser más fáciles de manejar (en nuestra vídeo-guía Skunkworks encontrarás consejos acerca de tales técnicas de cultivo, de la mano de nuestro experto cultivador Top Shelf Grower). Otro método popular es cultivar variedades autoflorecientes, que son de baja estatura y más compactas.

Estableciendo tu cultivo

La mayoría de los cultivadores de guerrilla germinan sus semillas de cannabis en casa y las sacan al exterior cuando disponen de unas plántulas sanas. Las macetas son más fáciles de manipular (pueden moverse de un lugar a otro en caso de necesidad), pero requieren un riego constante.

Una buen consejo es emplear los sistemas de riego automático autopots (www.autopot.es), que evitan la necesidad de llevar un chequeo constante de nuestras plantas. Otra opción popular es usar macetas smart pots con una mezcla 50/50 de agua y sustrato con hidrogel, el cual recolectará y almacenará el agua de lluvia. 

Cuando sembramos directamente en tierra, es importante despejar el terreno para que nuestra plántula tenga la oportunidad de competir con las plantas de su alrededor, y preparar el sustrato con una mezcla que estimule su buen crecimiento (p.e. una tierra pre-fertilizada con perlita, coco o bolas de arcilla para una aireación adecuada).

En regiones meridionales, sin duda, el agua es un elemento crucial en el cultivo de guerrilla, y la sombra es importante también. Las zonas boscosas proporcionan ambas necesidades, si bien es útil asegurarse de que tu fuente de agua no vaya a secarse a mitad del ciclo de crecimiento.

Gestión de riesgos

El dedicado cultivador de guerrilla está pensando siempre en los riesgos potenciales. Gestionarlos con éxito hará las diferencias entre tener una buena cosecha o una decepción. Un factor clave en la gestión del riesgo es la localización, y hacer lo que sea necesario para mantener tus plantas seguras durante todo su ciclo de vida, desde la semilla hasta la cosecha. Y esto comienza con encontrar una variedad con una elevada resistencia a las plagas como pueden ser Spoetnik #1, BelladonnaDurga Mata.

Los sitios de difícil acceso son preferibles. Algunos optan por usar un kayak para llegar a sus plantas cultivadas al otro lado del río, mientras otros se enorgullecen haciendo un túnel entre zarzamoras creando ellos mismos un claro para su cultivo (un truco aprendido de la eminencia del cultivo de guerrilla Jorge Cervantes).

Tal y como hemos mencionado, es mejor germinar en casa primero y sacar luego las plántulas, y estas necesitarán de protección contra animales como roedores, conejos y ciervos. Los animales de cuatro patas pueden ser una molestia; pero los de dos patas, la especie humana, supone la mayor amenaza para el cultivo de cannabis de guerrilla.

Los mejores cultivos de guerrilla están ubicados en lugares que pueden gestionarse por sí solos, permitiéndote dejar a las plantas a su aire durante largos períodos de tiempo. Uno de los riesgos de realizar chequeos frecuentes es que dejaremos el camino marcado, así que otro consejo para el cultivo de guerrilla es utilizar rutas de acceso variadas. Elegir un momento del día silencioso para visitar a tus pequeñas, temprano en la mañana o al anochecer, es también una buena recomendación.

Esta es una norma que se extiende hasta el momento de la cosecha, cuando encontramos el último (y más temible) riesgo. Los mejores cultivadores de guerrilla se asegurarán de tener una buena coartada en caso de ser descubiertos durante este momento clave. ¡Hemos oído de personas pretender que estaban buscando un perro perdido, avistando aves... o simplemente diciendo ser un inocente senderista (remátalo con una brújula y un mapa como pruebas), que accidentalmente se encontró un cultivo ilegal de cannabis!

Por cada cultivo de marihuana de guerrilla que triunfa, es inevitable que existan un montón de errores gigantescos. No obstante, la mayoría de cultivadores de guerrilla estarán de acuerdo en que estos cultivos clandestinos son un arte que llama mucho la atención...