Para cualquiera que haya estado cultivando cannabis en exterior, este es un mes muy especial. Después de alimentar esas pequeñas preciosidades desde principios de verano ¡es la hora de la recompensa! Pero incluso las mejores cosechas pueden fracasar si no prestamos atención al proceso de manicurado de nuestras plantas de cannabis. 

Como con todo en el cultivo de cannabis, cada cultivador tiene un método o una técnica que le funciona mejor y lo mismo ocurre con el manicurado de los cogollos. Principalmente, existen dos maneras de manicurar el cannabis: en seco y en húmedo. Cada una presenta unas ventajas concretas.

Cannabis Trimming

Manicurado de cannabis en seco

Después de cortar las ramas secundarias, las colgamos en un espacio seco. Una vez las ramas se hayan secado, procederemos a un manicurado exhaustivo de los cogollos. Unos de los principales argumentos para el manicurado de cannabis en seco es que se obtiene un producto de mejor calidad, más maduro, realzando así su aroma, su sabor y su efecto. La desventaja es que lleva más tiempo y, si las condiciones de secado no son las adecuadas, es fácil que todo ese foliaje atraiga moho


Manicurado de cannabis en húmedo

En este caso manicuramos los cogollos inmediatamente después de cosechar. Esto significa menos margen de error. Este método también acelerará el proceso de secado ya que habremos desechado cierta cantidad de materia vegetal, y los cogollos en sí ocuparán menos espacio que si colgamos las ramas enteras.

Independientemente del método de manicurado, los dos requieren las mismas herramientas y preparativos.

Esta guía esencial para el manicurado de cannabis será muy útil para principiantes, ¡pero también servirá como checklist o lista de control, para los más expertos!

Herramientas básicas para el manicurado de cannabis

  • Un juego de tijeras esterilizadas (¡o dos si invitas a algún colega a la fiesta!). Una botella de alcohol etílico es una buena idea para esterilizar tus tijeras. También te servirá para limpiar las tijeras de la pegajosa resina que se va acumulando en ellas durante el manicurado, que hace que las hojas se enganchen y dificulta seguir cortando.

  • Guantes de látex (o similar). Manipular tal cantidad de cogollos hará que el THC penetre en tu cuerpo a través de los poros de la piel, como certifica este estudio con una amplia muestra de casos reales. “¡Fantástico!” dirán algunos trimmers, pero el trimming o manicurado, es un trabajo largo y pesado, y más cuando se está absorbiendo altos niveles de THC… toda persona que se inicia en el arte del manicurado queda impresionada con lo rápido que sus dedos quedan impregnados de resina. Puede sacarse mucho provecho de laresina que se desprende de los cogollos ...

    - Papel de diario: el papel de diario será nuestro gran aliado, el cual nos servirá para múltiples funciones. Una hoja para envolver los cogollos manicurados, otra hoja para las hojas sobrantes, otra para limpiar tus tijeras, y una más para leer si te aburres y necesitas hacer una pausa...

- Ropa de recambio: esto es opcional, pero si estás trabajando en un espacio cerrado, con plantas de cannabis recién cortadas, rezumando terpenos, apestarás a marihuana y todo lo que lleves también. Si tienes que ir a cenar con tu abuela, o conducir, por ejemplo, ¡no querrás llevar esa ropa encima! Un gorro es especialmente útil en este aspecto. Nada se queda tan adherido al pelo  como la fragancia de un cogollo recién manicurado. 

- Plan de eliminación de residuos: ¡el manicurado de cannabis en seco genera mucho foliaje residual! Una vez terminado el trabajo, esas hojas necesitan ir a algún lugar. Para el cultivador de campo eso no es un problema, pero si cultivas en la ciudad sí puede ser un verdadero quebradero de cabeza. Salir de casa con una bolsa llena de hojas manicuradas puede conducir a algo de paranoia, incluso para quienes han prevenido utilizando guantes. Algunos lugares comunes para evitar desechar tus residuos del manicurado son: tu propio cubo de basura o el del vecino; un estanque, un lago o un río (flotará); un parque (nunca sabes quién puede andar detrás tuyo).

- Plan de secado: una vez manicurados los cogollos (estén secos o húmedos) tendremos que colgarlos en un espacio con buena circulación de aire y una temperatura constante de, aproximadamente, 18-20 grados centígrados (64 - 68 Fahrenheit) durante los primeros tres días; antes de reducir un par de grados centígrados, hasta que el proceso de secado haya terminado. Esto resultará más sencillo para el cultivador de interior, ya que podrá utilizar el mismo espacio de cultivo; pero, en exterior, tendremos que trazar un plan para esta fase crucial de la cosecha. El producto final se verá significativamente afectado por esta parte, un ventilador y un pequeño calefactor (conectados a un controlador de temperatura o cuadro de control) nos asistirán en esta tarea. En el mercado se puede encontrar una amplia variedad de secaderos para cannabis (mallas especialmente diseñadas para secar marihuana), pero igual de efectivas son las mallas de jardinería o unas cuerdas de algodón dispuestas horizontalmente (¡puedes emplear chichetas para fijarlas!) donde podrás colgar los cogollos utilizando sus propios tallos a modo de gancho.

- ¡Prepárate para la explosión de aroma! El olor será un tema a considerar durante algunos días, así que tenlo en cuenta a la hora de cosechar. Tener a tu disposición un ático seco (con baja humedad relativa) es una buena idea, como también lo es una habitación con ventanas que permitan una gran circulación de aire. No obstante, si esa ventana da a la casa del vecino o la vecina, no será tan buena idea… Ten en cuenta los factores externos también: por ejemplo, un fin de semana es menos probable que llame gente a tu puerta, como repartidores o inspectores de la luz. Si atisbas a ver algo de nubes en el horizonte, es un buen momento también (¡ya que tus vecinos permanecerán dentro de la casa y podrás abrir las ventanas sin miedo!).

Del mismo modo que con el cultivo de cannabis, el manicurado requiere algo de preparación y un planning para minimizar el riesgo de que nos descubran. Aunque es inevitable que existan algunos días de tensión, ¡la mejor manera de afrontar este momento es prepararse con antelación! ¡Buena suerte y feliz cosecha!