La legislatura de cada país es distinta así que te recomendamos que te informes acerca de la situación legal de tu lugar de residencia antes de plantar. Si tienes la suerte suficiente de estar viviendo en un lugar del mundo donde cultivar cannabis para uso personal está permitido o es legal, deberías empezar a plantearte cultivar tu propia yerba.

grow your own

“Don’t get high on your own supply?” “¿No te drogues con tu propia mercancía?” Esta es una frase que se emplea en numerosas ocasiones pero, ¿sabes realmente de dónde proviene? La respuesta es del peliculón de Brian de Palma, Scarface, protagonizada por Al Pacino. Es una frase que se usa mucho. En los inicios de Paradise Seeds, nos gustaba utilizar esta frase con un giro: “Ponte high (colócate) con tu propia mercancía” le decíamos a nuestros clientes: ¡cultiva tu propia yerba!.

Entonces, la lógica detrás de este consejo era simple, y todavía lo es en gran parte. Si cultivas tu propio cannabis en casa podrás controlar cada parte del proceso, desde la semilla hasta la flor. Esto significa no más estrés cuando compras en la calle, o esperar para tu camello. Tienes el poder de escoger lo que estás consumiendo y, lo más importante, sabes de dónde proviene (nosotros siempre recomendamos cultivar ecológico).

Para mucha gente, dar el salto de pensar sobre el autocultivo a realmente tirar para adelante y hacerlo, puede tomar tiempo (por no mencionar el estrés que se vive durante el proceso). No obstante, aquellos que dan el salto pocas veces se arrepienten. Si has estado reflexionando sobre la posibilidad de cultivar tus propias semillas de cannabis en casa pero todavía albergas dudas, aquí tienes algunas cosas importantes a considerar:

1) Autocultivo de cannabis para tu propio consumo

¡No quiero que me pillen! Nadie quiere ser detenido por parte de la policía, por eso siempre aconsejamos a nuestros clientes que estén al corriente de las leyes de su país con respecto al cannabis y a los riesgos que supone su cultivo. La mayor parte de las detenciones por cannabis ocurren por las siguientes razones:

  1. Alguien está vendiendo cannabis y eso le ha puesto en el punto de mira.
  2. Alguien está cultivando cannabis descaradamente y ha llamado la atención de los vecinos.
  3. Mala suerte.

La respuesta simple es que, si estás cultivando semillas de cannabis para tu propio uso personal y no para vender, entonces no vas a llamar la atención de nadie. Y si tomas las precauciones necesarias con tu instalación de cultivo, entonces no debería suponer mayor problema el mantenerlo en secreto. Por desgracia, no podemos darte ningún consejo para la mala suerte (y sí, los infortunios ocurren), si bien la mayor parte de las veces suelen intervenir también los primeros dos factores.

2) La discreción es tu mejor aliada

Lo que no recomendamos: contar a todos tus amigos que estás empezando un cultivo y publicar fotografías de cada momento en todas tus redes sociales con los hashtags #autocultivo #marihuana420 #cultivocannabis #iloveweed o #timetoharvest . Lo que sí recomendamos: decírselo solo a la gente que pueda verse afectada, p. ej. Tus compañeros de piso; y asegúrate de que están de acuerdo. ¿Amigos cercanos y de confianza? Muy bien, puedes decírselo (pero no a aquellos con la lengua larga, ya sabes a lo que nos referimos;)

3) Escoge el mejor lugar para tu cultivo

Un simple armario de cultivo es la mejor solución para la mayoría de cultivadores que empiezan. Existen de todas las formas y tamaños para adaptarse a cualquier espacio del que dispongas, y si quieres convertirte en el James Bond del cultivo, considera entonces un armario de cultivo sigiloso ( stealth grow tent). Si cultivas tu propia marihuana en interior es importante pensar en el acceso. Los áticos y los sótanos son ideales porque están alejados de sitios de paso. Si cultivas en exterior, utiliza el sentido común. Si tu jardín es pequeño y está ubicado bajo la mirada permanente de los vecinos, el olor y la visión de una gigantesca planta de cannabis acercándose al momento de la cosecha en octubre, hará que llames la atención. Escoge un lugar aislado o cultiva tus plantas de cannabis en macetas para que puedas moverlas a tu gusto si tu abuelita decide hacerte una visita de repente... y considera cultivar variedades autoflorecientes que son un regalo divino para los cultivadores discretos.

4) Minimiza el riesgo a que te vean, te huelan o te oigan, y evita cualquier comportamiento sospechoso.

Lo que queremos es que nuestro cultivo de cannabis de interior se adapte a la casa, y no al revés. Para poder dormir tranquilos, recomendamos invertir en un buen extractor e instalarlo correctamente para minimizar el ruido. Asegúrate de que eres la única persona que puede ver tus focos (y no todo el vecindario a través de una ventana abierta) y confirma que tus filtros de carbón están en su sitio y que han sido reemplazados en su debido momento. Cuando llegue el momento de la cosecha, es importante tener una estrategia preparada para eliminar los restos de hojas del manicurado, como si se tratase de un atraco a un banco pero a la inversa (¡Ni se te ocurra desechar esos restos de materia vegetal apestosa al container de tu casa!)

5) Decide qué vas a cultivar

Uno de los mayores placeres de cultivar cannabis en casa es la posibilidad de escoger qué semillas vamos a plantar. En tu propio espacio de cultivo es donde realmente puedes satisfacer tus más profundos deseos: desde una índica moderada o intensa, pasando por una Sativa estimulante y eufórica, hasta las variedades ricas en CBD para uso medicinal... existe una semilla feminizada de Paradise Seeds para cada ocasión. Nuestro último consejo para cualquier cultivador que se inicia es, haz tus deberes: todas nuestras descripciones de variedades aportan información clave sobre el potencial de crecimiento y capacidad de adaptación de cada planta para cada espacio y clima concretos. Para obtener los mejores resultados, sigue siempre las instrucciones.