Ha llegado ese momento del año cuando mucha gente analiza cómo está viviendo su vida y deciden cambiar los malos hábitos de cara al nuevo año. Todos sabemos que fumar es malo para la salud. Nadie pone eso en duda. Los métodos más populares de consumir cannabis implican algún tipo de combustión e inhalación del humo: desde los populares porros, hasta las pipas, bubblers y oilers, dabbers y otros artefactos para fumar dabs (los cuales combinan el humo y el vapor). Aquí te dejamos algunas alternativas más saludables, que puedes probar.
Vaporizar: una forma de consumir cannabis sin humo

Ventajas: 

El humo del cannabis libera un gran número de químicos tóxicos, y más monóxido de carbono y alquitrán que la misma cantidad de tabaco, por el simple hecho de ser material vegetal sometido a combustión. Por otro lado, un vaporizador calienta la planta a una temperatura justo por debajo de su punto de combustión (200°C), y el vapor que produce no contiene ninguna de las sustancias dañinas que contiene el humo. 

La vaporización (o vapeo) está ganando cada vez más popularidad como método para consumir cannabis, particularmente entre los usuarios medicinales, que están buscando un efecto rápido e instantáneo. Esta es la manera más segura de inhalar cannabis (la flor seca), mientras estás ingiriendo vapor (no humo); un paso que ya han dado muchos usuarios de cannabis.

Desventajas:

La investigación ha señalado los daños causados por algunos diseños de vaporizadores, donde el dispositivo de calefacción está muy próximo a los elementos electrónicos, lo que puede causar problemas debido a la liberación de gases nocivos por parte del metal. También hay que tener precaución de no calentar el vaporizador a las temperaturas más elevadas, para así conseguir un vapor más denso, ya que las flores quemadas a temperaturas de 365° C producirán niveles más elevados de benceno, una sustancia cancerígena.

Otro de los inconvenientes, para aquellos que vengan de fumar, es que, aunque tu cuerpo está recibiendo una dosis fuerte de THC (y otros cannabinoides) el efecto es a menudo más sutil que cuando fumamos. Por esa razón, muchos de los que se inician en el vapeo dicen haber re-calibrado su experiencia cannábica, para encontrar el equilibrio entre un consumo más sano y un efecto óptimo. 

Comestibles – elimina el fumar de tu ecuación del cannabis


Ventajas:

El beneficio más obvio es que, con los comestibles de cannabis ¡no se ingiere humo en absoluto! Consumiendo cannabis por vía oral, el THC se potencia (ya que el hígado lo convierte en 11-hydroxy-THC) y dura más; lo que puede ser una ventaja, especialmente para los pacientes médicos, ya que una dosis diaria perdura por largo tiempo. 

Para consumidores que residen en un país/estado donde el cannabis es legal, existen gran cantidad de comestibles entre los que elegir. Para aquellos consumidores que no tienen ese lujo, convertir el cannabis en formas comestibles requiere procesar de cierta manera la planta. Lleva un poco de trabajo producir un material base como mantequilla, pero una vez preparada, podrás almacenarla y utilizarla en recetas de cocina cannábica.

Inconvenientes:

Este método de consumir cannabis también puede ser muy impredecible. A diferencia de fumar, cuando se vaporiza o dabea, el efecto tarda en aparecer (hasta dos horas), y una dosis fuerte puede durar largo tiempo (hasta 24 horas). Por lo tanto, es recomendable tener extremada cautela cuando degustemos nuestros comestibles de cannabis caseros (asimismo, es siempre buena idea comprobar el efecto de los productos comerciales). La mejor receta para una experiencia con comestibles exitosa, es comenzar lentamente, y poco a poco. 

Extractos y tinturas de Cannabis, una gota cada vez

Ventajas:    

Tal y como ocurre con los comestibles, los estratos y tinturas de cannabis pueden aportar una considerable dosis de cannabinoides al cuerpo, sin ni pizca de humo. Se han extendido mucho, particularmente en los años más recientes y, con el incremento de la popularidad del CBD, las tinturas se han vuelto mainstream (en un sentido positivo). En ciertas partes del mundo, donde el cannabis recreativo es legal, el mercado está copado de tinturas con THC, CBD y también otros cannabinoides menos conocidos (como el CBC y el CBG). 

Esta forma de consumo, tal vez es más atractiva para aquellos que buscan un efecto más corto y menos intenso, que el efecto que generan los comestibles. Es más fácil regular la dosis también, ya que las tinturas vienen con su cuentagotas para ayudar a su dosificación. 

Desventajas:

Tal y como ocurre con muchos productos derivados del cannabis, es importante adquirirlos de una fuente de confianza. Por eso, es importante que los consumidores realicen su propia investigación, antes de comprar (ya sea online o en la tienda); y asegurarse de que siguen las directrices, en caso de preparar su propio producto.

En conclusión

Por muchas y distintas razones, gran parte de los usuarios de cannabis eligen sustituir el fumar por alternativas menos dañinas. Sin duda, el camino de la salud es largo: desde la selección de semillas de cannabis orgánicas con una historia de breeding demostrada, hasta el mismo proceso de cultivar orgánico.