Cuando los cultivadores escuchan las palabras “cannabis” y “hongos” ¡inevitablemente suena una alarma! Pero no todos los hongos son dañinos e investigaciones recientes revelan gran información sobre el impacto positivo de ciertos tipos de hongos en el desarrollo de las plantas. Gracias a ello, los cultivadores empiezan a darse cuenta de las ventajas de emplear micorrizas y trichoderma para impulsar el rendimiento de sus cultivos.

Mientras que, para la mayoría de nosotros, los hongos son un ingrediente en la cocina, o un demonio que trae devastación a nuestras queridas plantas (por ejemplo, botritis y oxidación) si rascamos un poquito la superficie, su mundo es bastante increíble. Por ejemplo, ¿sabías que los hongos tienen más en común con las langostas que con las plantas?

Beneficios que aportan las micorrizas a las plantas de cannabis

En Paradise Seeds, hemos pasado gran parte de nuestra historia luchando contra los hongos dañinos, lo que nos ha llevado a desarrollar variedades resistentes a los hongos, tales como Spoetnik #1 y Belladonna; pero de acuerdo con las estimaciones científicas, existen entre 2,2 y 3,8 millones de especies de hongos distintos en el planeta.  ¡Con esos números, se hace fácil pensar que también existen hongos beneficiosos!

Un componente clave de los hongos es el micelio, una masa de delgados filamentos que forman una red subterránea, la cual se puede extender por varios metros, y enlaza distintas plantas y árboles. Las investigaciones científicas sugieren incluso, que los hongos actúan como una suerte de internet de la vida vegetal, la cual permite a las plantas comunicarse entre ellas, incluso se avisan de potenciales amenazas (tales como plagas y enfermedades).

Al mismo tiempo, las micorrizas nutren a las plantas, aportándoles carbohidratos y también nutrientes como el fósforo y el nitrógeno. Por lo tanto, si las micorrizas están haciendo esto en el reino natural, existen claves evidentes de que podrían estar haciendo lo mismo para las plantas de cannabis en nuestro reino doméstico (¡AKA sala de cultivo o cultivo exterior!) 

Las micorrizas fortalecen tus plantas formando una relación simbiótica con la planta de cannabis, sus hifas extensivas (parecidas a unas ramas o, más bien, unos tentáculos) funcionan como extensiones del sistema radicular. El resultado es una compleja y vasta red que se extiende a través del suelo, llegando mucho más lejos de lo que lo haría la raíz de la planta por sí sola, se estima que 200 veces más. Esto supone obvios beneficios para las plantas de cannabis, mejorando considerablemente su acceso al alimento, y aportándoles un agarre extra. 

Los beneficios de las trichodermas para las plantas de cannabis

Emplear trichodermas para incrementar el rendimiento de los cultivos, nos lleva a la introducción de otros hongos beneficiosos, que empiezan siendo una colonia. Al igual que las bacterias beneficiosas para el intestino humano, este tipo de hongo es beneficioso para las plantas de cannabis porque se desarrolla en las raíces de las plantas. Tal y como ocurre con las micorrizas, esta es una relación benigna, una unión simbiótica con la planta que promueve el crecimiento de las raíces, y también protege a la planta de algunas especies de hongos dañinos.

Por estas razones, los trichoderma poseen el potencial de mejorar la salud y vitalidad del entorno de crecimiento de la semilla de cannabis. A medida que la planta crece, la presencia de esta forma de hongos beneficiosos también contribuye a la salud general de la planta, e incluso la protege contra algunas enfermedades.

Cómo fomentar el desarrollo de micorrizas y trichodermas en un suelo sano 

Los cultivadores de cannabis exterior utilizan a menudo “tierra de jardín” o, al menos, añaden un porcentaje de ella a su mezcla de sustrato. Las micorrizas proliferan en suelos sin perturbaciones (para que su red de hifas extensivas se mantenga intacta). Por lo tanto, la mejor forma de fomentar la presencia de hongos beneficiosos es preparar un suelo con una buena cobertura de materia orgánica (compost), y evitar no enterrarla demasiado para que los nutrientes no se filtren en el suelo. Para optimizar su potencial real, puedes cultivar tus propias colonias de hongos: simplemente prepara una receta que incluya estiércol, melazas, arena y granos de café y arroz, y deja a la naturaleza hacer su trabajo; tal y como se explica en este breve vídeo.

Para los cultivadores de cannabis de interior, esta opción es tal vez un poco más difícil (¡a tu compañera de piso probablemente no le gustará tener una pila olorosa de compost en la habitación de invitados!); pero existen varios productos en el mercado que estimulan la cantidad de micorrizas y trichoderma presente en el suelo, y estos deben aplicarse antes de plantar las semillas de cannabis.

Y las propiedades de incrementar la producción de los cultivos que poseen las micorrizas, son solamente una pequeña ventaja de esta increíble obra de la naturaleza. Un último dato que os dejamos es: ¡las micorrizas podrían convertirse en las salvadoras del planeta, ya que el producto derivado Glomalin es capaz de capturar el carbono de la atmósfera y almacenarlo en el suelo!