Que la historia es importante, es algo que hemos aprendido este año, en el transcurso de nuestro 25º aniversario en la industria. Esto ha dado lugar a conversaciones sobre la historia de Paradise Seeds y cómo empezamos en el negocio. 

Una cosa que hemos aprendido es qué tan importante es la historia en la industria cannábica. Es algo que no puedes comprar (o fingir con marketing) y, despúes de 25 años de estar aquí, ¡te hace darte cuenta de la confianza que merece cada producto! ¡Vamos a retroceder en el tiempo y a dar un paseo por la historia de Paradise Seeds!

Nuestro fundador, Luc, plantó su primera semilla de cannabis en la parte de atrás del jardín de sus padres a principios de los 80, ¡y se enamoró de esa primera planta! Esa primera planta (que cultivó a partir de una semilla procedente de la isla caribeña de Aruba), fue el inicio de un viaje que terminaría oficialmente en Paradise Seeds, la empresa, en 1994.

Los años de okupación: ¡una época de experimentación!

A finales de los 80 y principios de los 90, Ámsterdam era una ciudad muy distinta a como es ahora. Su belleza yacía en el carácter tradicional de sus edificios y canales, pero había también mucha decadencia. Muchos de esos grandes edificios viejos estaban abandonados y derrumbándose. Esta abundancia de edificios vacíos impulsó un floreciente movimiento de okupación, los espacios eran colonizados por una multitud joven y progresista. Además de viviendas, estos espacios eran también espacios de encuentro para la música y otras artes, movimientos políticos y un lenguaje de emancipación. Luc llegó a Ámsterdam a finales de los 80 y empezó a vivir en okupas, entusiasmado por la energía del movimiento, con su creatividad, sus fiestas locas (¡que a menudo duraban días!), y la innovación del movimiento DIY.

“Era una época de mucha tolerancia”, recuerda Luc,“la energía en esos tiempos estaba todavía influenciada por la cultura hippie, que era una verdadera cultura del -todo vale-. Esto también se cumplía con la actitud de las autoridades para con el cannabis. El cannabis y el hachís no eran una prioridad para la policía que estaba más preocupada por la heroína, un gran problema en Ámsterdam durante esos tiempos. Por consiguiente, podías andar por ahí con un quilo en tu mochila sin tener que preocuparte. ¡Podías incluso cultivar unas cuantas plantas sin miedo a ser arrestado!”

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Esta política de tolerancia convirtió a la ciudad en un imán para viajeros cannábicos (llegados desde UK, el resto de Europa y los EUA). Muchos hacían escala durante el trayecto hacia India, Paquistán, Afganistán y otros países de Asia, lo que se conocía entonces como el Hippie Trail . A la vuelta, traían hachís para vender en Ámsterdam, pero también transportaban semillas de cannabis landrace o razas purasAdemás, en esos días había una comunidad de expatriados americanos fumetas, que huían de la guerra contra las drogas de su país. Estos también trajeron semillas, así como sus conocimientos sobre cultivo.

Esta era la escena que había en los 80, donde se remontan las raíces de Paradise Seeds. Luc comenzó a experimentar con el cultivo de cannabis cuando vivía en una de esas casas okupadas. Empezó a coleccionar semillas y a cultivarlas en el terrado del edificio: “Tenía un montón de cubos con tierra, y un popurrí de cepas en diferentes estadios de su ciclo vital”, comenta Luc. Cuando llegaba el invierno, las trasladaba al interior de la casa, a un cultivo de interior muy rudimentario. Antes de que se constituyera un mercado sólido de productos para el cultivo de marihuana, la necesidad era el motor para la creación, por lo que los espacios de cultivo de interior estaban repletos de tubos fluorescentes (¡en el techo, los suelos y las paredes!). Fue durante esa época, que Luc comenzó a experimentar de verdad con la polinización cruzada, la selección de fenotipos y el retrocruzamiento para seleccionar las mejores genéticas de cannabis.

Nuevas variedades: ¡Den la bienvenida a Dutch Dragon!

De este proceso básico de breeding, emergieron tres cepas originales. La primera fue bautizada como “Amsterdam Flame”, procedente de Kerali (el sur de la India), cruzada con una Skunk de exterior adaptada al clima holandés (su casa fue el techado del edificio que hospedó el legendario coffee shop Grasshoppper). La segunda fue Dutch Dragon, una cepa que aún perdura en la colección de Paradise Seeds (si bien ha cambiado un poco de nombre desde sus inicios). Esas fueron las primeras variedades de Paradise Seeds, que salieron cuando la empresa se fundó en 1994.

Sensi Star, una triunfadora en la escena cannábica

La tercera variedad fue Sensi Star (un diminutivo de Sensimillia, la yerba por excelencia de la época, el origen del nombre proviene del castellano “sin semilla”). Esta variedad jugó un rol crucial en la historia de Paradise Seeds. En ese momento, Luc supo que Sensi Star era una planta especial. Era la combinación de la genética afgana con genes de la India y genética Skunk, retrocruzadas con otra afgana. El proceso de selección se hizo a partir de centenares de plantas. El resultado fue una Índica increíblemente resinosa, con una cantidad desproporcionada de tricomas y un sabor muy único.

Cup

En 1999, la crew de Paradise Seeds aterrizó en la Copa High Times de Ámsterdam como un actor secundario de la escena cannábica. Pero eso cambió de la noche a la mañana, la crew trajo consigo algunas plantas Sensi Star y la gente no podía creer lo que estaba viendo. El año anterior, era White Widow la más admirada, con su impresionante proporción de tricomas, ¡pero había nacido una nueva ganadora! Sensi Star poseía un glaseado de tricomas fuera de lo normal, con una cantidad de resina desproporcionada, una potencia brutal y un sabor demencial. Ese año, ganó la Copa High Times e hizo doblete con su victoria en la Copa Highlife.

Paradise Seeds se había presentado ante el público más exigente, y se había ido con el premio más grande de la escena cannábica en la época.Sensi Star sigue siendo una de nuestras variedades más vendidas, y una pieza fundamental de la historia de Paradise Seeds.